Thursday, 13 September 2012

Resumen de la semana


La verdad es que a pesar de lo overwhelmed, o abrumada (disculpad que lo diga en inglés, fue la primera palabra que me vino a la mente para describir mi estado emocional) que me llevo sintiendo desde hace más de una semana, todavía no dejo de reírme ante ciertas situaciones. Por ejemplo, el que estés en el Facebook, envíes una petición de amistad y que a la vez veas que te han aceptado como amigo, y recibas una al mismo tiempo. Si es que todos estamos en los mismos sitios a las mismas horas. Supongo que es lo que tiene el estar todos en las mismas condiciones.

Llevo bastantes días ya sin publicar nada, pero con la universidad la verdad es que no he tenido mucho tiempo ni, para qué ocultarlo, nada. En una semana y dos días he tenido tres planes de estudios distintos, unos ocho o nueve horarios diferentes y, pese a todos mis esfuerzos, aún hay dos asignaturas que me coinciden una hora. Pero no tengo intención de cambiar nada más. Si aún siguiese como estaba en el fin de semana me daría un ataque de ansiedad en breve, así que a otra cosa, mariposa.
Todavía falta la presentación de una asignatura, pero de las demás puedo decir que, dependiendo de cuál, unas tienen mejor pinta que otras. También parece que voy a tener que trabajar mucho, pero eso también lo parecía en la Autónoma al principio de segundo y al final tampoco me fue tan mal. La diferencia es que aquí les va mucho la entrega de ensayos, y tener que redactar uno por asignatura prácticamente cada semana no se como me va a sentar.


Avisos: 
-Parece ser que se pierden letras en las palabras. Escribo todo con puntos y comas, puede ser que alguna vez me coma alguna letra sin darme cuenta, pero en general, cualquier falta es debida a razones electrónicas.
-Las fotos de Edimburgo son solo unas pocas de todas las que tomo.

Jueves, 6 de septiembre
The Scott Monument:




 General Register House:


Wellington, delante de General Register House
North Bridge:





The Scottsman Hotel:


Princes Street Gardens:





Viernes, 7 de septiembre
Por la tarde se suponía que iba a comerme un crepe en la Chaplaincy de la universidad. Sin embargo, no me dio tiempo porque el Pancake Friday empezaba a las 19.30 y a las 21h había quedado; me marché a las 20h pero con la cantidad de gente que había habría tenido que esperar como otra más a que me tocase.
Fuimos a un pub con música en vivo en el que no se podía hablar de lo alto tenían el volumen. De hecho, después de una media hora te dolían los oídos. El pub en cuestión se llama Finnegan’s. ¿Lo curioso? Que el grupo tocó “Para bailar la bamba”; por supuesto fue todo un éxito, porque aproximadamente la mitad de los allí presentes debíamos de ser españoles.

Sábado, 8 de septiembre
Coffee Crawl por la tarde (¡¡me tomé un té Chai en el pub que vio nacer a Harry Potter!!) y por la noche pub y discoteca. Lo bueno es que conocí a un montón de gente. Lo malo es que el pub fue el mismo del viernes y en el club el volumen no mejoró en absoluto.

Domingo, 9 de septiembre
Por la mañana fui con Annina y dos chicas francesas a Portobello, la playa de Edimburgo. Aquello estaba lleno de familias con los niños y los perros. En cualquier caso, la zona me gustó bastante. A la vuelta había dos chicas (¿si debían de tener unos 13 años se les puede considerar chicas o son todavía niñas?) en el autobús que no sabíamos si iban borrachas o es que eran así de… ¿peculiares? ya de por sí.





Por la tarde fui a una barbacoa en la Chaplaincy en la universidad, y por la noche al pub Three Sisters. Estuvo bastante bien, me tomé una pinta de sidra y el chico que tenía al lado derramó la pinta entera de cerveza que se acababa de comprar sobre mi abrigo. Qué mal olía. Eso no fue todo, porque después por su culpa también perdí el autobús y tuve que ir hasta la universidad y de ahí caminar hasta mi casa durante unos 40 minutos por medio del campo, o sea, de la nada, y a oscuras. Ahora cada vez que me ve me recuerda lo de la cerveza, ¡qué pesado es!

Martes, 11 de septiembre
Hemos ido a la sesión de prueba para la asociación de Ceilidh en la universidad. Seguramente me apunte, ¡es fabuloso! Y encima te ríes muchísimo y haces ejercicio. A ver si me sirve para despejarme la cabeza y olvidarme de todos mis agobios durante un rato. El martes que viene hay otra sesión así que probablemente vaya, sobre todo después de que Drea y yo estuvimos el miércoles (al día siguiente, es lo que tiene no escribir en el día que suceden los acontecimientos) intentando convencer a un chico belga y a un chico francés para que vayan a probarlo.

Miércoles, 12 de septiembre
Hoy ha sido la 2ª Erasmus Pubnight. La verdad es que normalmente hay varias reuniones a la vez. Mientras buscábamos el Bar Kohl, donde habíamos quedado, nos encontramos a un chico suizo que, a su vez, había quedado con sus compañeros de fútbol para ir al Shanghai. Nos invitó a ir, pero al final nos decantamos por el primer plan, aunque por el tiempo que tardamos en encontrar el sitio no sé yo qué habría merecido más la pena.

Jueves, 13 de septiembre
He ido al Writer's Museum, en Lady Stair's Close, sobre los tres autores escoceses más importantes de todos los tiempos: Robert Louis Stevenson, Robert Burns y Sir Walter Scott . Ya solo me quedan por visitar el Jardín Botánico (a ver si voy este próximo finde), el Museo Nacional, Mary King’s Close y el Castillo (para los dos últimos esperaré a que vengan a visitarme mis padres).


¡HORROR! ¿Recordáis a mi preciado inquilino? ¿La araña gigante (vaaaale, quizá sea un poco exagerado)? Pues he visto una IGUALITA en la universidad. Qué ascazo.

Hablando de la universidad, os voy a contar mis impresiones sobre ella:
1-      Me recuerda a la Francisco de Vitoria
2-      Las escaleras principales son muy poco prácticas: son muy estrechas y unen Campus West y Campus East, teniendo en cuenta que cada asignatura se da en edificios opuestos, diría que todos los alumnos tienen que pasar por esa escalera al menos dos veces al día. La consecuencia es que en recorrer 100 metros tardas 10 minutos, ya que además están situadas justo en frente del Lecture Theatre 1, probablemente una de las aulas más grandes y, sin duda alguna, la principal.
3-      Lo bueno es que todos los edificios están interconectados por pasillos, lo que es muy útil en invierno. Lo malo es que los edificios parecen laberintos y si una asignatura la tienes en el edificio MB la siguiente puedes tenerla en el extremo del edificio que está justo en la otra punta.
4-      La entrada a la biblioteca está en la segunda planta, por lo que ya me ha pasado más de una vez el tener que subir un piso para poder salir.


Impresiones súbitas y no tanto. Parte III:
1-      Estoy haciendo una lista de los sitios a los que quiero ir a comer o a tomar algo: Falling Station, Red Squirrel, The Standing Order, Cabaret Voltaire (es un club, y dudo que vaya puesto que la entrada son 15£, así que se quedará en un sitio por visitar) y Wagamama.
2-      Por la noche se pueden observar las estrellas. Con toda probabilidad no se verán tan claramente como en Cirujales, por ejemplo. No obstante, la diferencia con respecto a Madrid es abismal.
3-      Debo de tener algo con las alarmas. El otro día me apoyé en una barra del autobús mientras buscaba algo en el bolso y, casualmente, había un botón para los minusválidos. En este país, cuando pulsas ese botón suena como una alarma antirrobos o de humo o similares. Todo el mundo me miró. Qué vuergüenza.
4-      He perdido práctica en la toma de apuntes. Noto la mano rígida y lenta, espero volver a la experiencia en pocos días porque si no las voy a pasar canutas.
5-      Se acabó el verano, si es que aquí existe de eso. Ya da igual que haya nubes o no, de los 10⁰C no pasamos. En realidad, casi prefiero que no haga sol; es verdad que el día parece más bonito, pero el viento es tan cortante que no puedes estar más de 5 minutos en la calle. Al menos no llueve en exceso.
6-      A todo el mundo le gusta el jersey que mi tía me regaló ^^  Tiene un osito y dice “¡Hola!” y “¡Adiós!”. (¡Gracias!)
7-      Por regla general no me crujen las rodillas. Bajando las escaleras de la casa en la que estoy sí. Más exactamente, la rodilla y el tobillo derechos. Da igual que baje de lado, dando saltitos o de cualquier otra manera. El caso es que me crujen; y no me gusta nada. Nada.
8-     Estoy deseando mudarme al centro. No he encontrado ningún piso todavía, aunque al menos sé que puedo contar con un compi que también busca alojamiento y creo que otra chica también, aunque todavía no he hablado con ella. No he sido consciente de cuánto hasta hoy, y eso que Annina ya me dijo el domingo que todos mis agobios venían de eso. Aaaay, qué haría yo sin ella.






Thursday, 6 September 2012

Miércoles, 5 de septiembre


Lo cierto es que una vez que llevas en un lugar cierto tiempo, sobre todo si no es de vacaciones, como que te vas haciendo a él. Este hecho es observable, en mi caso, en sucesos como que ya opines que 15⁰C nublados y con viento sea un día “agradable” y te pasees por el campus sin abrigo; o que cuando llueve te subes la capucha en lugar de protegerte bajo un paraguas. También en que a las 23h de la noche tengas un sueño que no te tengas en pie. No pienso añadir el volver a casa cuando se pone el sol (es un poco exagerado, pero entendamos por esta comparación el coger el último autobús y llegar a casa poco después de las 0.00) porque esta acción surge más de la necesidad (no hay más autobuses hasta más tarde de las 5h de la madrugada) que de un verdadero deseo por regresar. Se nota en que ya cruces la calle por cualquier sitio menos el paso de peatones y a veces, incluso, en un acto casi kamikaze. No obstante, sigues siendo un foráneo, ¿y en qué se refleja eso? En que seas completamente incapaz de mantener el equilibrio en los double-decker (los autobuses de dos pisos) ya sea arriba o abajo; o en que las ramas de los árboles y de los arbustos te ataquen, bien en el autobús (y menudo ruido hacen) bien caminando y no continúes impasible; en que dé igual cuánto te hayas peinado antes de salir de casa que solo llevas 30 segundos en la calle y parece que ha pasado un huracán por tu cabeza; o simplemente en que comas a hora española, o mejor dicho, más tarde de hora española. ¿Cómo es eso? Puesto que la incompatibilidad de horarios es prácticamente palpable, se puede comprobar fehacientemente que los españoles prefieren comer a las 17h de la tarde en lugar de comer el lunch. ¡Vamos, antes muertos! Bueno, hay que admitir que desayunar a las 9-10h y volver a tomar algo a las 12h pues como que no.

Como dice normalmente alguien sabio que yo me sé, aunque sea como referencia a un chiste, hay que salir y conocer mundo. Si no, ¿cómo iba a haber bailado Cèilidh, bebido una pinta de cerveza (Carlsberg que es más o menos suave), o de sidra (de manzana), probado la sidra de pera, o corrido ya varias veces los 500 metros lisos para coger el autobús?

El día de hoy ha sido algo intenso:
Por la mañana hemos escogido las asignaturas (y menudo estrés), después de tener que mirar los horarios de ayer por la tarde para hoy a primera hora de la mañana en una página donde NO aparecían. Posteriormente, teníamos que ir a recoger nuestro carné de estudiante. La misma persona sabia de antes opina que España es un país tercermundista. Honestamente, repito que en todas partes cuecen habas. En esta sala donde se recogía el carné había dos colas, una para los que ya habían subido la foto y otra para los que no. Yo ya la había subido, pero resulta que ha debido de haber algún fallo en el sistema y mi carné no había salido, así que me han mandado a la otra cola (afortunadamente estaba al lado y no he tenido que volver a esperar cola, ya que esta era muuuuuucho más larga) donde tenías que sentarte y que te hiciesen una foto y todo el lío. Pues el chico que me ha tocado me pide alguna documentación y me dice: “Si ya estás”. Yo: “Ya, pero he ido a la otra cola y me han mandado aquí porque han dicho que no estaba el carné”. Él: “Bueno, sí, a veces se produce algún error (ja, a la chica que venía conmigo le ha pasado lo mismo). Siéntate y te hago otra foto”. Ahí que me he sentado, y cuando recojo el carné ¿qué veo? La foto que subí. Sí, la que subí. No la que se supone que me acababa de hacer él. Después por fin hemos conseguido que nos firmen el certificado de llegada, tras preguntar en cuatro sitios distintos (nos mandaban de un sitio para otro) también en días distintos. Al menos nos van a hacer el favor de enviar ellos mismos, es decir, la propia universidad, una copia del certificado.
Hoy también hemos ido a una feria que organizaba the Union, un grupo de la universidad, para presentar las distintas asociaciones que existen. Aquello parecía AULA: todo el mundo cogiendo caramelos, chocolatinas, pizza (¡PIZZA!), papeles y demás objetos publicitarios sin mirar qué era exactamente. Para qué mentir, yo también lo he hecho en algunos stands. El asunto es que ahí había tanta gente que se debía de avanzar, si avanzabas, a unos 2m/h.
Finalmente, por la noche, hemos ido a bailar Cèilidh, el baile típico escocés, a un pub irlandés. Ha sido muy divertido; me ha recordado a la escena de Orgullo y Prejuicio en la que el Sr. Darcy y los Bingleys efectúasn su primera aparición en la historia, que están en un salón de baile provincial (por no decir “pueblerino”) todos bien apretaditos bailando una música muy folclórica.


¡NOTICIA! Acabo de ver a mi inquilino, todavía sigue siendo más rápido que yo :’(

Tuesday, 4 September 2012

Welcome


Lunes, 3 de septiembre

¿Veis qué bonito ha empezado el día?



Pues que sepáis que ha acabado tan tormentoso que desde dentro de la casa se oía el viento soplar. Como nos han dicho en una reunión hoy: "As you probably know Scotland has four seasons. What you may not know is that they can happen in the same one day".

Hoy ha empezado la Freshers’ Week para los alumnos internacionales. En la Autónoma nos quejamos de la Autónoma, pero lo cierto es que en todas partes cuecen habas. Por lo que dijeron ayer las valencianas, su universidad también es un caos; y por lo que hemos visto hoy en la Heriot Watt, mucha fachada pero…
La primera actividad a la que hemos ido ha sido una presentación dela biblioteca. Resulta que la organización que prepara los eventos, the Union, no había informado a la biblioteca de esta activdad; es más, se había olvidado completamente de ella. Así que dos de las bibliotecarias han tenido que llevarnos a por lo menos 50 personas por todo el edificio enseñándonos las diferentes salas y el funcionamiento de los servicios.
 Luego hemos ido a la International Welcome y tras ella, nos invitaban a un té o café con alguna pastita. Sin embargo, como la barra donde te lo ponían estaba más escondida y unas mesas con folletos y bolis y demás material publicitario estaban según se salía de la sala de conferencias, pocos hemos sido los que hemos ido a por la merendola.  Lo curioso ha sido comprobar que, no importa la procedencia, cuando ofrecen algo gratis todo el mundo va como buitres a cogerlo; tanto, que era casi imposible ver qué era lo que levantaba tanto entusiasmo. Afortunadamente, al final los que querían coger cosas o pedir información han hecho una cola y se podía mirar tranquilamente.

Lady Stair's Close (el mini Barrio de las Letras edimburgués):




Old Town y New Town a escala:


Victoria Terrace:


National Library:


Library Learning Centre (¿?):



Iglesia:


 National Museum of Scotland:


George Heriott School:

Graygriars Cemetry:

* Inspiró, junto con el Castillo y George Heriott School, la (fabulosa) historia de Harry Potter. De este cementerio sacó Rowling muchos nombres, tales como McGonagall o Tom Riddle.
** Este cementerio tiene que ver con Grayfriars Bobby (en la entrada anterior). Bobby fue un perro que acudió todos los días a la tumba de su dueño cuando este falleció. 
Grassmarket con la parte trasera del Castillo de fondo:



Victoria Street:


The Elephant House:


Parte trasera de St Giles Cathedral:



Punta de Merchants' Cross:


 Merchants' Cross (aquí castigaban delitos menores, es decir, robos) con St Giles de fondo:


The Royal Mile:


Torre de St Giles:


Desde the Mound:



Royal Scottish Academy of Arts & Arquitecture:

Aunque no se aprecie en absoluto (lo más azul de arriba no es cielo, eran nubes negras), estaba bastante oscuro y empezaba a chispear. Ya haré otra más visible.

Comprensiones (súbitas y no tanto) después de una semana. Parte II:
1-      Todavía no sé tirar de la cadena y, por tanto, solo a la tercera vez soy capaz de hacer que salga agua para llevarse el papel higiénico. Además (y por desgracia), en alguna que otra ocasión me ha pasado en otros baños que no son los de la casa :$
2-      Un festival hace mucho por el turismo en una ciudad. Sobre todo cuando durante esa época la población se duplica o, incluso, triplica. Que un lunes a las 19.00 de la tarde (en España, por supuesto) te hayan cerrado todo y no quede apenas un alma por la calle no hace gracia. Hace todavía menos cuando miras el horario de los autobuses y te fijas en que ¡oh, cielos! una vez acaba la temporada de festival solo hay búhos los sábados y los domingos (a eso hay que añadir que SIEMPRE se paga por cogerlos, tengas o no abono).
3-      Que la próxima vez que vayas a comprar vas a tardar mil años como la primera vez porque pasas por delante de la parada en la que te tienes que bajar y después sigues sin saber cómo llegar con seguridad al supermercado.
4-      Los británicos son los británicos, por eso comen los cereales antes de la tostada (y les parece extrañísimo que el resto del mundo normalmente lo haga al revés) y por eso que te pongas a prepararte la cena a las 21.00 les parece prácticamente un sacrilegio.
5-      No importa si llueve. Los autóctonos no abren el paraguas ni aunque les lluevan chuzos de punta. En realidad, ir cargada con él por SI ACASO llueve no es muy cómodo, y es verdaderamente un fastidio tener que andar llevándolo todos los días y a todas horas ya que con el viento que hace normalmente, te vas a mojar igual. ¿Conclusión? Desistes y te llevas algo con capucha (como mucho). Bueno, puede que influya el que ya me pasó esto en mis dos visitas previas a países angloparlantes.
6-      Otra consecuencia de esto mismo es que ya no importa que la habitación brille con más luz que el sol, que hasta que no sea la hora de levantarse nadie abre los ojos. Ea, a dormir se ha dicho.